
¿Por qué su baño necesita un calentador infrarrojo resistente al agua? (Y por qué las lámparas antiguas son inútiles)
Durante años, esas viejas lámparas halógenas fueron la opción habitual para los baños. Ya sabe cómo son: se encienden con intensidad, se calientan mucho, y generalmente se estropean justo cuando más se necesitan.
Pero las cosas están cambiando. Cada vez más personas optan por calentadores infrarrojos de alto índice IP durante las renovaciones, y hay buenas razones para ello. Se trata, en realidad, de la capacidad de estos calentadores para manejar la humedad y de cómo logran mantener el calor en el ambiente.
El problema con la humedad
El problema con las lámparas halógenas estándar es que no son muy eficaces para evitar que el agua entre en su interior. En un baño húmedo, el vapor logra entrar en la carcasa de la lámpara, lo que provoca cortocircuitos o que la lámpara se estropee. Es frustrante.
Nuestros calentadores infrarrojos tienen un alto índice IP. En otras palabras, están herméticamente sellados. Los chorros de agua y el vapor intenso no pueden entrar en su interior. Puede ducharse durante mucho tiempo sin preocuparse de que su calentador se estropee después de unos meses.
Un calor que realmente se siente
Existe una gran diferencia en la forma en que funcionan estos calentadores. Las lámparas halógenas intentan calentar el aire, pero en un baño, ese aire caliente simplemente asciende y desaparece por los conductos de ventilación. En realidad, solo se calienta el techo.
Los calentadores infrarrojos son diferentes. Emiten ondas que afectan directamente a usted y a las superficies cercanas. Se trata de un calor instantáneo y agradable, desde el momento en que se enciende el aparato. No tiene que esperar a que toda la habitación se caliente; simplemente lo siente.
Un consejo sobre la instalación
Si va a reemplazar estas lámparas por calentadores infrarrojos en un techo antiguo, el proceso es bastante sencillo. Hemos diseñado los cables de manera que se adapten fácilmente a las estructuras existentes.
Pero hay algo a tener en cuenta: la carga eléctrica. Estos calentadores consumen más energía que una simple lámpara halógena. Si vive en una vivienda antigua, verifique bien su interruptor. No quiere que, al encender el aparato, todo su baño quede a oscuras debido a que el circuito no pueda soportar la corriente.
Cambiar a calentadores infrarrojos resistentes al agua no significa añadir algún lujo extra a su casa. Se trata simplemente de utilizar equipos que no se vean afectados por la humedad. Duran más tiempo, ocupan menos espacio y realmente mantienen el calor en el ambiente.