
Elegir la potencia y el tamaño adecuados: detalles prácticos
Lo importante de nuestros calentadores infrarrojos resistentes al agua es que brindan un calor directo y radiante. No hay necesidad de esperar a que el aire caliente se distribuya por la habitación; se obtiene comodidad de inmediato.
Al elegir el modelo adecuado, lo importante es considerar la potencia y el tamaño del baño. Para espacios pequeños, de 2 a 4 metros cuadrados, basta con un aparato de 150W o 250W. En baños de tamaño medio, de 5 a 8 metros cuadrados, se recomienda usar un modelo de 500W. Y si el baño es más grande, de 10 metros cuadrados o más, se necesitan modelos de 800W a 1000W para mantener el ambiente cálido.
También existe la opción de voltaje: ofrecemos modelos de 220V y 380V. ¿Por qué es importante? Un voltaje más alto significa una corriente menor en las líneas eléctricas. Esto reduce al mínimo las pérdidas de energía, lo cual es ideal para largos recorridos de cables. El resultado es que el calentador funciona a plena potencia, sin perder calor en el camino. Basta con adecuar la alimentación eléctrica al calentador para que funcione correctamente.
Diseñados para resistir la humedad
Estos calentadores están diseñados para funcionar en baños, por lo que deben ser resistentes. El elemento infrarrojo se encuentra dentro de un tubo de vidrio de cuarzo. ¿Por qué cuarzo? Porque puede soportar altas temperaturas y cambios bruscos de temperatura sin agrietarse. El tubo también está relleno de halógeno, lo que mantiene el elemento fuerte y constante en su rendimiento a lo largo del tiempo.
La clasificación de resistencia al agua IP65 se logra gracias a los sellos en los extremos del tubo y a las juntas herméticas. Esto evita que entre la humedad y protege todas las conexiones internas. Incluso los conectores están diseñados para funcionar en condiciones reales. La base R7s permite una conexión segura y a alta temperatura, fácil de conectar y reemplazar si es necesario. Además, su diseño permite instalarlo en el techo o en la pared sin preocupaciones, incluso con vibraciones y ciclos constantes de calentamiento y enfriamiento.
Ventajas para el baño: calor rápido y concentrado
En un baño, no es necesario calentar toda la casa. Solo se necesita calentar rápidamente la habitación. Aquí es donde brillan los calentadores infrarrojos: depositan el calor exactamente donde se necesita. No hay desperdicio de energía al intentar calentar aire que luego sale por los conductos de ventilación. Se logra un calentamiento rápido, y uno se siente cómodo casi de inmediato.
Sin embargo, hay algo que debe tenerse en cuenta: cuanto mayor sea la potencia, más calor se generará. Por eso, es necesario asegurarse de que la ventilación y el sistema de refrigeración del baño puedan manejar esa cantidad de calor. Si se trata de un espacio pequeño y cerrado, es posible que la temperatura suba demasiado rápido. Pero si se elige el calentador adecuado para el tamaño del baño, se obtiene un calentamiento rápido, costos operativos más bajos y un sistema capaz de resistir las condiciones húmedas del baño día tras día.