
Detenga los escombros: mantenga sus obleas limpias cuando las lámparas fallan
En una línea de producción de semiconductores de gran volumen, la ruptura de una lámpara de infrarrojos representa un verdadero desastre. No se trata solo del tiempo de inactividad, sino también de la limpieza posterior. Cuando un tubo de cuarzo se rompe, no solo deja de funcionar, sino que también provoca que las obleas queden cubiertas de fragmentos de vidrio y partículas. Es un verdadero desorden.
Por eso, diseñamos nuestros calentadores para habitaciones limpias con el fin de evitar este tipo de situaciones antes de que afecten a los substratos.
La red de seguridad
No nos confiamos únicamente en la resistencia del cuarzo. Hemos añadido un escudo de contención secundario que actúa como red de seguridad. Si el tubo se rompe, este escudo atrapa los escombros.
Para que las lámparas duren más tiempo, utilizamos cuarzo de alta pureza. Este material puede soportar cambios bruscos de temperatura sin agrietarse, lo que significa menos problemas durante el funcionamiento de las máquinas.
Manejo del calor
Cuando se colocan lámparas de alta potencia en un espacio reducido, la temperatura aumenta rápidamente. Si el sistema de refrigeración no es eficaz, las extremidades de las lámparas se sobrecalientan. En ese momento, los sellos fallen y comienzan a producirse fugas de gas.
Para evitar esto, utilizamos conectores reforzados y sellos especiales en los extremos de las lámparas. Estos elementos mantienen el vacío dentro de la máquina, incluso cuando la presión térmica es muy alta.
Reemplazo rápido, menos polvo
El reemplazo de una lámpara no debería ser un proceso complicado. Hemos simplificado su instalación mediante conectores estandarizados. Basta con insertar la nueva lámpara y listo.
Cuanto más rápido se pueda reemplazar la lámpara, menos tiempo permanecerá la máquina abierta. Y cuanto menos tiempo esté abierta, menos partículas podrán entrar y dañar los productos.
Un consejo
Si se fuerzan estas lámparas al máximo de su potencia, se quemarán más rápidamente. Es un equilibrio que hay que encontrar: hay que decidir si se quiere lograr una temperatura alta rápidamente, o si se prefiere reemplazar las lámparas con más frecuencia.
Si se opera las lámparas a temperaturas demasiado altas durante demasiado tiempo, habrá que reemplazarlas cada pocas semanas. Ajuste correctamente el control PID para no superar la temperatura deseada. Así, tanto su equipo como usted mismo se lo agradecerán.