
Determinar la temperatura adecuada para una habitación, teniendo en cuenta su distribución y nivel de aislamiento, no es algo que se pueda hacer por suposición. Se trata de un cálculo sencillo que evita que la habitación quede demasiado fría, que se utilice más energía de la necesaria o que se desperdicie dinero en energía inútil. Cuando se selecciona el tamaño adecuado para los radiadores de calor infrarrojo, el calor llega exactamente donde están las personas, y no solo queda suspendido en el aire.
Lo importante a considerar
Los radiadores de calor infrarrojo emiten calor radiante, y no aire caliente. Por lo general, contienen un elemento de fibra de carbono o cuarzo que emite ondas infrarrojas de larga longitud, calentando así a las personas, los suelos y los muebles. La potencia del calentador se mide en vatios; la regla práctica es simple: más vatios para espacios más grandes y con temperaturas más bajas. Una habitación orientada hacia el norte pierde calor más rápido, mientras que un espacio bien aislado retiene el calor. El objetivo es ajustar la potencia del calentador al tamaño de la habitación, para que el termostato funcione correctamente y se mantenga una temperatura confortable.
Este enfoque tiene sentido en la práctica. Se puede ajustar la potencia del calentador según el tamaño de la habitación, el número de ventanas y el nivel de aislamiento, sin exagerar. El confort se logra rápidamente, ya que el calor radiante comienza a funcionar tan pronto como el elemento se calienta. En salas de estar, estudios y dormitorios, la sensación de calor es uniforme: no hay lugares fríos ni corrientes de aire. Para los propietarios, esto significa un menor consumo de energía, ya que el calentador no tiene que esforzarse constantemente para compensar las pérdidas de calor. Además, como el dispositivo es silencioso, puede utilizarse durante las noches y horas de trabajo sin causar distracciones.
Qué hay que tener en cuenta
Los radiadores de calor infrarrojo funcionan mejor cuando están montados en una pared desde donde se puede ver claramente el área donde se sientan las personas. También son más eficaces en espacios donde no haya corrientes de aire excesivas. Necesitan una toma eléctrica estándar y una capacidad de circuito adecuada; por lo tanto, revise su instalación eléctrica antes de instalar el aparato. La superficie del radiador permanece mucho más fría que la de un radiador tradicional, pero el panel frontal sí se calienta. Por eso, conviene montarlo a una altura segura, lejos de zonas donde haya contacto frecuente.