
El verdadero problema con los calentadores de techo alto (y cómo lo resolvimos)
Si vas a instalar calentadores infrarrojos a una altura de 20 o 30 pies, seguramente habrás notado algo molesto: el calor no solo se desplaza hacia el suelo, sino que también retrocede, dirigiéndose directamente hacia las conexiones eléctricas.
Aquí es donde suelen surgir los problemas.
¿Por qué los cables fracasan constantemente?
La mayoría de los calentadores disponibles en el mercado están hechos con conectores simples o pegamentos baratos para mantener los cables en su lugar. Eso funciona bien durante un tiempo. Pero una vez que esos calentadores alcanzan su temperatura de funcionamiento, ese material barato deja de ser eficaz.
El aislamiento se vuelve frágil y se agrieta. Luego, el polvo y la humedad penetran en las conexiones, causando oxidación. Al final, se produce un cortocircuito.
Ahora, aquí está el verdadero problema: cuando un calentador falla a esa altura, no se trata solo de una pieza dañada. Es un auténtico infierno logístico. Hay que buscar una grúa para moverlo, y pasar medio día solamente para arreglar un pequeño cable. Es una pérdida de tiempo.
Cómo lo hacemos nosotros de manera diferente
Decidimos evitar que ocurra este problema desde el principio. En lugar de usar pegamentos comunes, utilizamos compuestos cerámicos resistentes a altas temperaturas y terminales conectados con precisión. Nos aseguramos de que el punto donde el tubo de cuarzo se une al cable esté completamente hermético.
Esto evita el efecto de “quemado” del aislamiento del cable. Ya sabes a lo que me refiero: cuando el aislamiento se derrite debido al calor.
El secreto está en cómo se mueven los materiales. El metal se expande cuando se calienta. Si el sello no se expande al mismo ritmo, simplemente se rompe. Hacemos que los materiales se expandan al mismo ritmo, para que el sello permanezca firme, sin importar cuán caliente sea la temperatura.
Un consejo rápido para la instalación
Hay un sacrificio que hay que hacer: como nuestros sellos son mucho más resistentes, los cables son un poco más rígidos. No puedes doblarlos en ángulos pronunciados, como sí puedes hacerlo con los modelos baratos y sin sellado.
Deja algo de holgura en los cables.
Si tiras demasiado fuerte de los cables durante la instalación, podrías romper el material de sellado. Y si eso ocurre, habrás arruinado todo el trabajo que hemos hecho para sellarlos correctamente. Simplemente deja un poco de espacio entre los cables, y estarás listo.